(Esto surgió a partir de un ejercicio de escritura automática realizado en clases. Ahora al transcribirlo fue editado, pero sólo respecto de las comas y puntos).
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viernes, 22 de noviembre de 2013
Dafne y el bosque
En un bosque se ve un halo de luz, una mujer caminaba como perdida entre medio de los árboles como buscando algo, aunque parecía que danzaba entre medio de los árboles. Se sentía libre y protegida. Se sentía frágil y misteriosa, a la vez se sentía poderosa y conectada con la madre tierra. Observaba los animales corriendo por el bosque, en busca de su comida, escuchaba los pájaros emprendiendo vuelo, cantando. Mariposas a su alrededor. Observa las hojas caer y las flores florecer y abrirse a saludar al dios sol. Saludando un nuevo día, un nuevo amanecer. La noche se ha ido y se han alejado temores, fantasmas y miedos. Se abre una nueva puerta, un camino, a un día que comienza, a un ciclo que empieza. Sonrie, respira, abre los ojos, el corazón late. Se siente viva, ya no es prisonera, ya no tiene que luchar, ya no tiene que temer ser quien es. Puede mirar el tiempo pasar, la lluvia caer, las nubes pasar y ella seguirá sintiendo esa felicidad, esa tranquilidad, esa serenidad que aprendió a tener. Ahora camina con calma, con alegría, en soledad, pero tranquila. Sabe que ha pasado por un camino largo, por puentes y precipicios, ha enfrentado dragones y ha entrado al castillo. Ha salido de prisión y se ha perdido en el bosque. Sus pies caminaron por playas y bordes costeros. Se ha lavado en ríos y ha nadado en lagos. Ha conocido el infierno y el cielo. Ha recibido amor y cariño, y también odio y desdén. Sabe lo que es no tener casa y haber dormido bajo la lluvia, pero también sabe lo que es tener un tesoro dentro de ella, y aprender a quererse y aceptarse a sí misma.
martes, 30 de octubre de 2012
Y Qué? ♫
Y qué importa si sólo deseo mirarte? Aunque sea a lo lejos y sólo por un segundo, como si fueras alguien inalcanzable.
Y qué importa si sólo anhelo con poder abrazarte? Y sentir tu perfume y tus brazos rodeando mi cuerpo, y poder acariciarte.
Y qué importa si digo que sueño con poder ver esos maravillosos ojos? Y poder perderme en la profundidad de ellos.
Y qué importa si lo único que quiero es poder tomar tu mano? Aunque sea sólo un mágico momento y sentir tu compañía a mi lado.
Y qué importa si deseo que me hables al oído? Y sentir cómo tu voz me envuelve y tu respiración acaricia mi cuello.
Y qué importa si dijera que me encantaría poder oír esas historias que te gusta contar? Y sentarme a tu lado y reír de las cosas de las que nos gusta charlar.
Y qué importa si pienso con que algún día te podría besar?
Y qué, si creo que esto jamás podría pasar...
viernes, 17 de diciembre de 2010
A Day In A Life: Fragmentos de un Un Viaje Diferente...

Estamos de acuerdo en que cada viaje es distinto al anterior y al próximo, no hay dos viajes iguales y eso, los que tenemos alma de viajeros lo sabemos bien.
Pero este viaje con destino a Puerto Montt, mi ciudad natal fue especial por varias cosas:
La primera de ellas es que después de más de 6 años, regresaba a mi ciudad en un auto distinto del Corsa Station Wagon rojo que tenía mi familia. El viaje lo emprendimos en un nuevo auto, un Scorpio color blanco.
Si bien, el viaje, la ruta, el destino y las paradas en el camino eran las mismas, siempre hay algo de qué sorprenderse, de qué reírse.
La primera parada era la Viña San Pedro, con mis padres siempre pasamos ahí a comprar vinos para la cena de Navidad y Año Nuevo. Al llegar mi padre sin querer se estaciona al lado del barro, mi madre abrió la puerta del auto y dijo 'hay barro', el caballero que estaba regando el césped nos hizo una seña para que nos estacionemos más allá, pero mi madre saltó del auto quedando con un pie enterrado en el barro. Nos pusimos a reír, con mi padre seguimos en el auto a estacionarlo más lejos de la sala de venta, mientras mi madre le pidió al caballero que estaba regando el césped si le podía lavar el pie con la manguera, como andaba con sandalias, no se ensució más.
Cuando íbamos rumbo a Talca, pasamos por un poblado dónde había un letrero de 'se bende' si tal como lee, vende escrito con 'B', lo cuál provocó risas generales en mis padres y en mí.
Al entrar a Talca, veo en un auto, un logo con el rostro de Optimus Prime, tal como si viniera inserto en el auto y del mismo material que son las letras del modelo del auto, lo cuál también me causó gracia.
A medida que avanzaba el camino, las reparaciones en la carretera aumentaban, todo a causa del terremoto de febrero, y yo no acaba de sorprenderme por el poco avance de las obras, casi 10 meses y la carretera aún está en reparaciones en múltiples partes, aún hay muchos puentes caídos.
Mis padres me contaban a ratos las 'peripecias' que vivieron en el último viaje que habían hecho en Octubre de regreso a Puerto Montt con el auto rojo, las cosas que pasaron esa vez y cómo llegaron a casa.
Acompañada de la música de siempre, por supuesto en las muchas horas de viaje, escuché al menos dos veces mi preferida para viajar: 'The Wildfire (If It Was True)' de Mando Diao.
Dicen que cada viaje trae sorpresas, yo ya me encontré con la primera: parece que me iré a Cochamó nuevamente ♥
Pero este viaje con destino a Puerto Montt, mi ciudad natal fue especial por varias cosas:
La primera de ellas es que después de más de 6 años, regresaba a mi ciudad en un auto distinto del Corsa Station Wagon rojo que tenía mi familia. El viaje lo emprendimos en un nuevo auto, un Scorpio color blanco.
Si bien, el viaje, la ruta, el destino y las paradas en el camino eran las mismas, siempre hay algo de qué sorprenderse, de qué reírse.
La primera parada era la Viña San Pedro, con mis padres siempre pasamos ahí a comprar vinos para la cena de Navidad y Año Nuevo. Al llegar mi padre sin querer se estaciona al lado del barro, mi madre abrió la puerta del auto y dijo 'hay barro', el caballero que estaba regando el césped nos hizo una seña para que nos estacionemos más allá, pero mi madre saltó del auto quedando con un pie enterrado en el barro. Nos pusimos a reír, con mi padre seguimos en el auto a estacionarlo más lejos de la sala de venta, mientras mi madre le pidió al caballero que estaba regando el césped si le podía lavar el pie con la manguera, como andaba con sandalias, no se ensució más.
Cuando íbamos rumbo a Talca, pasamos por un poblado dónde había un letrero de 'se bende' si tal como lee, vende escrito con 'B', lo cuál provocó risas generales en mis padres y en mí.
Al entrar a Talca, veo en un auto, un logo con el rostro de Optimus Prime, tal como si viniera inserto en el auto y del mismo material que son las letras del modelo del auto, lo cuál también me causó gracia.
A medida que avanzaba el camino, las reparaciones en la carretera aumentaban, todo a causa del terremoto de febrero, y yo no acaba de sorprenderme por el poco avance de las obras, casi 10 meses y la carretera aún está en reparaciones en múltiples partes, aún hay muchos puentes caídos.
Mis padres me contaban a ratos las 'peripecias' que vivieron en el último viaje que habían hecho en Octubre de regreso a Puerto Montt con el auto rojo, las cosas que pasaron esa vez y cómo llegaron a casa.
Acompañada de la música de siempre, por supuesto en las muchas horas de viaje, escuché al menos dos veces mi preferida para viajar: 'The Wildfire (If It Was True)' de Mando Diao.
Dicen que cada viaje trae sorpresas, yo ya me encontré con la primera: parece que me iré a Cochamó nuevamente ♥
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Now playing: Mando Diao - The Wildfire (If It Was True)
via FoxyTunes
viernes, 21 de mayo de 2010
Fragmentos de un Diario Inexistente: "Lo que es Vivir"
Alguien un día me dijo que yo no había vivido nada. Lo quedé mirando con la típica cara de WTF ó qué estás hablando.
Es que no me pueden decir que no he vivido nada, si vivo sola hace años y se como administrar una casa, si he estado a punto de morir y aquí sigo con mi vida a pesar de todo, si estuve con depresión a causa de una enfermedad que me detectaron hace años y sigo haciéndole frente a la vida, si varias veces me han roto el corazón, si varias me han traicionado personas en las que confiaba ciegamente, si me he entregado por entero a una agrupación y si gracias a ello he descubierto personas maravillosas...
Pero, claro, en ese momento se me pasaron estas cosas y muchísimas más por la cabeza, como un flashback, y después pensé "¿y quién decide si has vivido o no?".
Esa es la pregunta, pero lo que después me hizo sumergirme en esa respuesta, al final quien decide si pasó por la vida disfrutando y vivió a concho es uno, sí!, uno mismo!
Nadie tiene el derecho a recriminarnos porque cree que uno no ha vivido, porque el que tiene la palabra para decir si lo ha hecho o no es el yo mismo.
Y yo misma reconozco que he vivido muchas cosas, pero también se que me quedan muchas cosas por vivir, y quizás cuando acabe podré morir en paz. También por algo San Pedro me mandó de regreso una vez! jajajajajaja!
domingo, 25 de abril de 2010
Fragmentos de un Diario Inexistente: "La Búsqueda Continúa"

"Caminante no hay camino, se hace camino al andar".
Así dice la conocida canción de Serrat. Y es que la vida es un largo caminar, que nos hace recorrer lugares insospechados, y que nos hace encontrarnos con gente con la que nunca pensamos en cruzarnos. Pero así como nos encontramos con personas nuevas, vamos también separando nuestros caminos de otras personas, que toman otros rumbos distintos al nuestro.
Hay pesonas con las que no vamos en el mismo camino, pero cada cierto tiempo las encontramos de nuevo y nos alegramos por ellas. Pero hay otros con los que cuando nos separamos de rumbo no los volvemos a ver.
En este último mes me di cuenta de que en ese caminar es mejor, a veces, estar sólo y no mal acompañado. Me di cuenta de que el camino sigue, y que no sé lo que hay para mí más adelante, así que es mejor continuar el rumbo, alivianar la carga y mirar al horizonte.
Quién sabe si en esa búsqueda, hay alguna sorpresa buena para mí.
miércoles, 14 de abril de 2010
La Vida es como una Montaña Rusa

Dicen que la vida es como una montaña rusa. A veces estás arriba y a veces, abajo. Este dicho nos hace recordar que durante nuestras vidas pasamos por un sinnúmero de emociones, pues no todos los días nos sentimos igual que el anterior. Incluso dentro del mismo día cambiamos de estado anímico dependiendo de las cosas que nos sucedan.
La verdad es que les temo a las montañas rusas, la adrenalina no va conmigo. Pero no por eso mi vida es plana. Pero últimamente creo estar pasando por la parte baja de aquella montaña rusa.
Siento que hace falta algo que haga que empieze a subirme a la montaña nuevamente.
¿Cuánto tiempo habré de esperar? No lo sé, pero espero que alguien se suba a ese carro y empieze la diversión nuevamente.
sábado, 3 de abril de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
Fragmentos de un Diario Inexistente: "Volviendo a Caer"
Hace tiempo cuando estuve con depresión no queria dormir, no tenía ganas de dormir, parecía una maníaca, pero a su vez, con esa manía de pasar más y más horas despierta, me defendía de lo que no queria ver.
Y en esas muchas horas en las que estaba despierta, escribía y leía. Así parecía que mataba el tiempo, el tiempo que pasaba de mis vacaciones, el tiempo que pasaba en mi casa en el sur.
Me parecía que así se me pasaban más rápidos los días. Trataba de engañarme a mí mi misma, con que así se iban más rápido las horas.
Muchas veces simplemente no dormía, quería gastar ese tiempo en escribir y leer, y era lo que más hacía, esperando que llegara a algo, pero a qué?
Ahora es todo diametralmente distinto, lo único que quiero es dormir, me pregunto si habré caído de nuevo en esa depresión, esa que nunca traté y qué cada cierto tiempo la siento aquí, en mí.
Parece que quisiera dormir y despertar un día sin problemas, no lo sé, no sé que me pasa ni qué proceso estoy viviendo.
Pareciera ser que durmiendo y durmiendo pasarán las horas más rápido, y eso a la vez me hace olvidar tantas cosas, pareciera que quiero negar el vivir el día a día. O como si intentara escaparme en el mundo de los sueños. O como si creyera que cuando despierte estaré en otro lugar.
¿Quiero saber qué me está pasando? No quiero haberme caído nuevamente en ese pozo oscuro del cual se qué cuesta tanto salir. No quiero quedarme ahí hasta que alguien decida tenderme una mano. No quiero ser prisionera de mi propio mundo. Porque sé lo que es estar ahí abajo y sé lo que cuesta salir a la luz y sonreír nuevamente.
Quiero pensar que es sólo el aburrimiento de tantos días grises, y de cambiar mi ritmo de vida al adecuarme a otros que ya no conviven conmigo el día a día. Quiero pensar que es el lugar y no el clima. Quiero pensar que será pasajero y no constante. Quiero pensar que en unas semanas todo volverá a la normalidad, y seguiré nuevamente con mi vida, tal como hace unos meses atrás.
Y en esas muchas horas en las que estaba despierta, escribía y leía. Así parecía que mataba el tiempo, el tiempo que pasaba de mis vacaciones, el tiempo que pasaba en mi casa en el sur.
Me parecía que así se me pasaban más rápidos los días. Trataba de engañarme a mí mi misma, con que así se iban más rápido las horas.
Muchas veces simplemente no dormía, quería gastar ese tiempo en escribir y leer, y era lo que más hacía, esperando que llegara a algo, pero a qué?
Ahora es todo diametralmente distinto, lo único que quiero es dormir, me pregunto si habré caído de nuevo en esa depresión, esa que nunca traté y qué cada cierto tiempo la siento aquí, en mí.
Parece que quisiera dormir y despertar un día sin problemas, no lo sé, no sé que me pasa ni qué proceso estoy viviendo.
Pareciera ser que durmiendo y durmiendo pasarán las horas más rápido, y eso a la vez me hace olvidar tantas cosas, pareciera que quiero negar el vivir el día a día. O como si intentara escaparme en el mundo de los sueños. O como si creyera que cuando despierte estaré en otro lugar.
¿Quiero saber qué me está pasando? No quiero haberme caído nuevamente en ese pozo oscuro del cual se qué cuesta tanto salir. No quiero quedarme ahí hasta que alguien decida tenderme una mano. No quiero ser prisionera de mi propio mundo. Porque sé lo que es estar ahí abajo y sé lo que cuesta salir a la luz y sonreír nuevamente.
Quiero pensar que es sólo el aburrimiento de tantos días grises, y de cambiar mi ritmo de vida al adecuarme a otros que ya no conviven conmigo el día a día. Quiero pensar que es el lugar y no el clima. Quiero pensar que será pasajero y no constante. Quiero pensar que en unas semanas todo volverá a la normalidad, y seguiré nuevamente con mi vida, tal como hace unos meses atrás.
lunes, 8 de febrero de 2010
Entrando en tu Mundo

De pronto cuando llegue a la cabaña en donde nos estábamos quedando, lo único que quería era descansar.
- Al fin podré sentarme, estoy agotada - dije.
Pero entonces, una amiga se acercó y me dijo que debía acompañarla a ver algo, le puse cara de necesito sentarme, pero insistió en que la acompañe a la sala.
Fuimos y entonces lo vi. Lo miré varias veces, no podía creer que era él.
Corrí a abrazarlo, era lo único que quería en ese momento, sentir que no era un sueño, que en verdad estaba ahí esperándome.
- Salgamos a caminar - me dijo al oído.
Así lo hicimos, a pesar de mi cansancio, a pesar de que lo único que quería era sentarme a descansar. Volví a salir, para estar con él.
Cuando íbamos caminando hacia el bosque...
- ¿Por qué viniste? - pregunte.
- ¿No quieres que esté aquí?
- No, no es eso - dije.
- ¿Qué es?
- Es que es tan sorpresiva tu visita...
- Bueno, ¡sorpresa! - gritó y me abrazó nuevamente.
Me largué a reír de su reacción.
- Es tan extraño verte aquí, es algo que jamás imaginé - dije sincera.
- Creo que hacía falta que salga de mi mundo y diera un paso hacia el tuyo - dijo - quizás hacía falta verte en lo que haces, viajar a verte fue algo muy emocionante, estaba expectante a tu reacción.
- Y yo aún estoy en shock - dije - te juro que parece un sueño, algo que jamás creí que sucedería.
- ¿Y qué piensas de esta locura? - preguntó mientras me tomaba mi mano.
- Quizás era inevitable que sucediera un día - dije mientras caminábamos por un sendero de la mano.
Inevitable. Si, esa palabra describía bien lo que pasaba por mi cabeza en ese momento. Parecía un sueño, parecía una escena arrancada de un cuento, parecía que ese momento duraría para siempre.
Pero entonces, alguien me llamó desde lo lejos. Mi cara cambió completamente, alguien estaba matando el idílico momento. Voltee a mirar. Me llamaban porque debía volver a la cabaña. Le dije que ya iba.
Me iba a regresar, pero entonces él sujetó fuerte mi mano. Lo miré, se acercó a mí.
- No puedo permitir que te regreses sin algo mío - dijo y me besó.
Se puso a llover suavemente y seguíamos besándonos como si no existiera ni tiempo ni lugar.
viernes, 5 de febrero de 2010
Fragmentos de un Diario Inexistente: "Yo Te Regalo"

Yo Te Regalo
Yo te regalo:
Una sonrisa escrita para que la guardes
y el dibujo de un sueño en tu cuaderno.
Una palabra perfumada
y un día de sol con tu nombre.
El abrazo infinito de todos los árboles
y un canto suave para que duermas.
La mirada más tierna,
el color de una nube
y un beso en tu alma;
para que me recuerdes siempre
y en tu corazón me guardes.
Una sonrisa escrita para que la guardes
y el dibujo de un sueño en tu cuaderno.
Una palabra perfumada
y un día de sol con tu nombre.
El abrazo infinito de todos los árboles
y un canto suave para que duermas.
La mirada más tierna,
el color de una nube
y un beso en tu alma;
para que me recuerdes siempre
y en tu corazón me guardes.
** Lo más probable es que este poema lo haya tomado desde un libro, lamentablemente como fue hace años que lo transcribí a mi agenda, no sé de donde lo saqué. Pero es precioso y describe un poco mi ánimo de ese entonces y también el de ahora.
miércoles, 3 de febrero de 2010
Fragmentos de un Diario Inexistente: "La Soledad no es buena Compañera"
El sentirse sola es tan malo como estar mal acompañada. Pero, la diferencia es que cuando uno se siente sola, busca compañía. Y en esa búsqueda, cuando es desesperada, corremos muchos riesgos. Podemos tropezarnos y caer en las redes equivocadas y entonces nos damos cuenta del error cometido: lo más probable es que hayamos dejado pasar a alguien que valía la pena y optamos por quien no era para nosotros.
Es mejor, dar cada paso cautelosamente.
Es mejor, dar cada paso cautelosamente.
martes, 2 de febrero de 2010
Fragmentos de un Diario Inexistente: "El Olvido nunca es Olvido"

Tomando el título que utiliza Paulo Coelho para algunos números de El Guerro de la Luz On-line en los que describe cosas que le pasaron o que leyó, yo escribiré cosas que viví en algún momento de mi vida y escribí en alguna agenda o cuaderno y ahí quedó, rescatando algunos trozos de mi existencia transcribiré aquí pasajes descritos en mis palabras del cómo me sentí y viví algunos episodios de mi vida. Aquí vamos...
El Olvido Nunca es Olvido
¿Para qué vivir? Si he de morir algún día.¿Para qué enamorarme? Si ese amor no será eterno.
¿Para qué buscar mi "otra parte"? Si he de sufrir por ella.
¿Para qué estar con alguien? Si sueño estar con él.
Por más que intento olvidarlo y aunque sé que me hace daño , es inevitable soñar con él.
A veces creo que siempre buscaré a alguien como él. Y lo compararé siempre.
¿Acaso viviré el resto de mi vida con su fantasma?
Creí que lo había olvidado. Pero me di cuenta que al verlo, al ver esos ojos maravillosos. Me ha perturbado la supuesta tranquilidad. Y han regresado esas ansias a mi vida.
domingo, 31 de enero de 2010
Carta de Amor
Dormíamos todos en una misma habitación. Debíamos descansar porque sabíamos que el día que comenzaría en unas horas más sería largo y con mucho trabajo así como también proyectos.Todos estábamos felices con el re-ecuentro con nuestros amigos, pues así nos considerábamos.
Antes de que sonara ningún despertador en la habitación. Él se levantó silenciosamente de la cama que ocupaba y tomó un sobre que tenía bajo su almohada. Se dirigió a mi cama, me observó un momento. Se acercó y me besó en la mejilla. Puso la cara entre mis manos.
Le sentí, y quise ver quien era, pero se escondió rápidamente antes de que pudiese abrir mis ojos.
Al ver la carta, inmediatamente y de manera de no hacer ruido la abrí y la leí.
Fue algo tan dulce la manera en que fui despertada, que no reclamé, y rápidamente me dispuse a leer aquella misiva.
Decía que hacía tiempo esperaba verme, que se alegró mucho con la noticia de que me vería ese fin de semana, y que se había propuesto no sólo sorprenderme con esa carta que ahora leía, sino que también con otras cosas.
No había terminado de leer la carta, cuando aquel personaje que había escrito esas líneas se sentó junto a mi cama. Lo miré y le susurré un "gracias por el beso y la carta", le sonreí.
Se acercó y me besó los labios, acarició mi mejilla y dijo "extrañaba verte, tocarte y poder abrazarte las veces que quiera".
El Amor va y viene
Estábamos sentados uno al lado del otro, mirábamos la gente pasar mientras reíamos y charlábamos cosas que nos habían pasado durante ese tiempo en que nos habíamos dejado de ver. Habían pasado rápido las horas junto a él, como siempre.Era tarde. De pronto giró el rumbo de nuestra conversación. Me pidió que lo abrace. No lo dudé y lo hice.
- Tengo que decirte algo - me dijo muy serio.
- ¿Qué cosa? - dije sin pensar en lo que pasaría luego.
- ¿Tú me quieres, cierto?
- Sí, y mucho, eso lo sabes - le sonreí.
No supe en qué momento me besó, pero le respondí el beso, seguí aquel juego.
Pero, ¿por qué ahora?
Lo quedé mirando. Me miró fijamente.
- Te quiero - dijo y me abrazó más fuerte - y quiero que estemos juntos.
- Pero eso es imposible - dije.
- ¿Por qué imposible? - preguntó asustado.
- Porque estoy enamorada de otra persona.
- Pero estás sola? - preguntó dudoso.
- Si - dije intrigada por lo que estaba sucediendo.
- Intentémoslo! - dijo con una sonrisa gigante.
- No entiendo a qué viene todo esto - dije - si hace años...
- Lo sé - me dijo arrepentido - y no sé por qué nunca quise ver la realidad, nunca quise ver lo que era tan obvio y tan real. Siempre estuviste conmigo en todo momento, eres la única que ha estado en las buenas y en las malas. Eres la única que en mi casa es recibida como de la familia, de hecho siempre preguntan por tí y por qué ya no vas.
- Todo tiene sus razones - dije mirando al suelo - pero aún no entiendo. Cómo es eso de que quieres intentar que estemos juntos.
- Por favor - dijo tomando mis manos.
- También estuviste junto a mí en momentos difíciles, pero creo que el amor que te tenía y que se transformó en amistad, es sólo eso ahora.
Me miró con una cara de tristeza y a la vez implorando por una respuesta positiva.
- Tendrías que jugártela por mí, como yo lo hice por tí hace años.
- Aún cuando estés enamorada de otro, tengo alguna posibilidad?
- Yo creo que sí - dije sincera - en vez de esperar a que vaya a verme ese otro personaje, elegí venir a verte a tí - me acerqué y lo besé.
- Dejemos el pasado atrás y juguemos con el futuro - dijo y me besó nuevamente.
sábado, 22 de agosto de 2009
"El Misterioso chico de la Máscara"
Nota: Este relato está ambientado en la época moderna, antes de que se desatara la conocida "Revolución Francesa". Cualquier coincidencia con la realidad o con algo, es producto del inconciente colectivo.
******
Estaba junto a un guardaespalda y mis consortes paseando por un lago, en un bote. De pronto se me ocurre pedir que se estacione en un islote que había ahí, en donde se veía una casa bastante grande y bien cuidada.
- ¿Sabe de quién es esta casa? – pregunté a mi guardaespalda mientras decidí avanzar hacia el islote.
- Creo que es la casa de descanso del capitán de la guardia de palacio.
- ¿Y el capitán tiene una casa tan grande y bonita aquí?
- Según lo que sé, es de él.
- Vamos a ver – dije y mis consortes me siguieron.
- Pero madmoiselle…
- Usted quédese en el bote y nos espera – dije con voz de mando. Y nos adentramos en el patio de aquella casa misteriosa.
El patio era amplio, habían unos árboles y bajo ellos unas hamacas y también unas sillas junto a una mesa como para tomar el té una tarde. Me pareció muy delicado el orden y los muebles. Detrás había un pequeño portón que daba paso a una pequeña playa.
- Es precioso! – dijo una de las consortes.
- Vayan si quieren – dije – quiero ver si hay alguien en casa.
Ellas bajaron a la playa. Yo vi si podía entrar a la casa.
La puerta que daba hacia el patio estaba abierta, por lo que giré la manija y entré.
Era una casa bien cuidada, con muebles finos, me parecía muy extraño por qué un capitán de la guardia se daba todos esos lujos. Recorrí la planta baja de la casa mirando cada detalle ahí, parecía que no había nadie. Al final de un pasillo se llegaba a la sala de estar. Cuando iba hacia allá alguien me habló.
- ¿Qué haces aquí? ¿Quién eres? – era una voz masculina.
Me di vuelta a ver quien era, asustada y con el corazón acelerado. Era un chico de pelo rizado, castaño, alto y esbelto, lo quedé mirando sin emitir ni una palabra.
- ¿Quién eres? – volvió a preguntar bajando las escaleras.
- Soy… Daphne – me limité a decirle mi nombre, pues no sabía quién era él.
Su rostro lo tenía cubierto con una máscara como esas que se usaban para los bailes de máscaras.
- ¿Qué haces aquí Daphne? – me preguntó muy tranquilo acercándose a mí.
- Estaba dando un paseo y vi la casa y entré, perdón no sabía que había alguien – su voz me hacía sentir pequeña.
- Bueno, está bien, creí que mi tío te había traído de visita – dijo él.
- ¿Quién es tu tío? Perdón pero tú nombre es…
- Mi tío es el capitán de la guardia de Palacio, y yo me llamo Francisco – dijo tomando mi mano y besándomela.
- Mucho gusto – dije sonrojada.
Aquel personaje detrás de esa máscara me tenía intrigada.
- ¿Por qué la máscara? – pregunté de pronto y sin rodeos.
- Una larga historia.
- Quiero oírla – dije ansiosa y al oír lo que había dicho me tapé la boca.
- No la puedes oír por ahora – dijo él riéndose.
- Bueno, creo que mejor me voy – dije volteándome para regresarme por donde entré.
- ¿Y te vas a ir así tan rápido? – preguntó él sujetándome de un brazo.
- Es mejor que me vaya, mi madre debe estar preocupada que no he regresado – dije tratando de ver sus ojos, parecían ser celestes.
- Quédate un momento más – dijo tomándome de la cintura y acercándose peligrosamente a mí.
No sabía que hacer, pero me sentía hipnotizada por esos ojos y esa voz misteriosa.
- Me gustaría ver tu rostro – dije.
- No debes – dijo.
- Quisiera besarte – dije.
Aunque no sabía bien por qué decía esas cosas, si apenas lo conocía.
- Yo también – dijo – cierra los ojos y promete no abrirlos.
- Está bien – dije confiando en él.
Se quitó la máscara y me besó los labios. Sus labios tibios me besaban de una manera tan dulce, como algo que jamás hubiese experimentado.
Se volteó y se colocó rápidamente la máscara.
- Nunca olvidaré eso – dije – debo irme.
Tomó mi mano por última vez y salí de la casa sonriente.
Llamé a las consortes que aún estaban en la playa. Y nos regresamos al bote en donde estaba mi guardaespaldas y el criado que nos llevaba en el bote.
Desde dentro de la casa, él miraba lo que hacíamos, hasta que nos alejamos de ese paraje.
Espero que les haya gustado...
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